Por la mañana temprano

Sabes estas mañanas que de lo único que tienes ganas  es de volver a meterte en la cama, apagar el móvil y que le den por culo al jefe, a la hipoteca, la pareja, los hijos, el perro, el gato y hasta al puto hamster de los cojones… lo que viene siendo al jodido mundo entero, vamos. Pero en lugar de eso te lavas la cara, meas, te vuelves a lavar las manos y te diriges a la cocina a desayunar con la vaga esperanza que después de un buen café veas el mundo de otra manera…

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