La ama de casa perfecta

Escena: Un marido fuma su pipa mientras ojea las paginas color salmón de su diario favorito. Su esposa, una atractiva mujer de 45 años está terminando de tejer el segundo par de patucos para su nieto Alejandro.

El hombre se retira la pipa de la boca y con los ojos entrecerrados por culpa del humo, dice:

– Cariño, esa mesa esta sucia.

Vuelve a meter la pipa debajo de su poblado bigote y a leer.

La mujer mira la mesa y asiente. Pues si, parece de ciencia ficción, pero la mesa del saloncito está sucia.

– Pues tienes toda la razón Adolfo, ahora mismo… ¡Ah! Ya sé por qué está sucia. Gaste la balleta ayer y en el super no tenían hasta dentro de 2 días.

– Cariño, usa la cabeza y limpia esa mesa. ¿Qué diría mi santa madre si por alguna razón se acercara a saludarnos y descubriera esa mesa sucia, ese trozo de cristal emponzoñado?

– Llevas razón, cariño, como siempre.

– Jem… si, bueno. Limpiala como sea, Usa tu cabeza, algo encontraras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies